Producimos, comercializamos y exportamos aceite de oliva virgen extra
desde España a Europa y al resto del mundo. Tienda online

0item(s)

No tiene artículos en su carrito de compras.

Product was successfully added to your shopping cart.
5

Dieta mediterránea

  • Los efectos saludables de los aceites de oliva y la Dieta Mediterránea según la Universidad de Navarra

    Los efectos saludables de los aceites de oliva y la Dieta Mediterránea según la Universidad de Navarra Los efectos saludables de los aceites de oliva y la Dieta Mediterránea según la Universidad de Navarra | iloveaceite News

    La Dieta Mediterránea se define como el patrón alimentario caracterizado por ingesta de aceites de oliva como principal fuente de grasa, un alto cociente entre grasas monoinsaturadas/saturadas, elevado consumo de frutas, verduras, legumbres y cereales no refinados, bajo consumo de carnes y lácteos, consumo de fruta como postre principal, ingesta moderada de vino en las comidas y consumo moderado de pescado.

    La Dieta Mediterránea mejora los factores de riesgo cardiovascular, como son la presión arterial, el perfil lipídico, la disfunción endotelial, el estrés oxidativo y el estado trombogénico. Además, es conocido el efecto beneficioso de esta dieta en el metabolismo hidrocarbonado tanto en sujetos normales como en sujetos con diabetes mellitus (DM) tipo 24.

    De hecho, análisis previos de la cohorte SUN (Seguimiento Universidad de Navarra) demostraron una reducción de la incidencia de DM tipo 2 en aquellos sujetos sanos con mayor adherencia a este patrón global de dieta. También se ha demostrado la protección de la dieta mediterránea frente a la incidencia de diabetes en una cohorte de supervivientes de infarto de miocardio6.

    El aceite de oliva virgen es la principal fuente de ácidos grasos monoinsaturados (AGM) en la dieta mediterránea con un 55-85% constituido por ácido oleico. Y el ácido oleico contenido en el aceite de oliva virgen suele representar el 60-80% de toda la ingesta de este ácido graso.

    Pero además, el aceite de oliva virgen contiene antioxidantes entre los que destacan la Vitamina E, carotenos y compuestos fenólicos entre los que se encuentran el hidroxitirosol y el tirosol entre otros.

    Estos fenoles, microconstituyentes del aceite de oliva virgen, son importantes en desarrollo de insulinorresintencia y, finalmente, del síndrome metabólico8. Recientemente se ha constatado una reducción en la actividad inflamatoria de determinadas enfermedades crónicas con un trasfondo inmunológico tras la administración de aceite de oliva9.

    Distintos estudios han mostrado la mejoría en el perfil metabólico de los AGM en sujetos con DM2 así como los efectos protectores de estos ácidos en concreto sobre el desarrollo de la enfermedad cardiovascular.

    Sin embargo, no existe ningún estudio epidemiológico amplio hasta la fecha que haya analizado la asociación entre el consumo específico de aceite de oliva como elemento independiente y el riesgo de DM.

    Si bien otro tipo de grasas como las grasas trans han sido objeto de estudios específicos mostrando un aumento del riesgo de diabetes del 39% al aumentar en un 2% de la energía total el aporte de grasas trans.

    Fuente: Consumo de aceite de oliva e incidencia de diabetes mellitus en la cohorte española seguimiento Universidad de Navarra (SUN) / Olive oil consumption and incidence of diabetes mellitus, in the Spanish sun cohort

  • Universities as Chicago and Colorado certify the benefits of Mediterranean Diet rich in extra virgin olive oil

    The mediterranean Diet benefits | iloveaceite news

    Researchers at the University of Chicago say the gut flora of an allergy sufferer is significantly different from that of a non-allergic person, suggesting that differences in the composition of the bacterial community in the gut influence the development of allergies. In a test of infants with cow’s milk allergy, those given the probiotic showed no biomarkers of the allergy in their stool samples compared with those not taking the probiotic.

    Food allergies have increased by 20 per cent in the developed countries over the past decade. The increase has mainly been the result of overuse of antibiotics, a high-fat/low-fibre diet and low exposure to infectious diseases, as well as formula feeding, say the researchers (ISME J., 2015).

    The benefits of vitamin C seem to be endless. It appears that taking the supplement every day can reduce your risk of heart disease if you are overweight and could be as beneficial as exercise.

    However, to get the real benefits, you need to be taking an amount that is more than 10 times greater than the recommended daily allowance. Health officials tell us we only need to be taking 40mg/day of the vitamin. However, researchers estimate that overweight people require at least 500mg/day to even begin to reduce their risk of cardiovascular disease.

    The researchers at the University of Colorado measured levels of endothelin (ET)-1 protein in the blood of 20 overweight volunteers and matched their progress against a group of 15 volunteers who carried out regular aerobic exercise instead.

    Levels of ET-1 are an indicator of likely constriction or narrowing of small blood vessels, which can lead to heart disease and heart attack. While exercise has been shown to lower ET-1 levels, it is often difficult to get the overweight to exercise regularly.

    In this study, the researchers discovered that the vitamin supplement was as successful as exercise at lowering levels of ET-1.

    Elderly people who are housebound should be taking vitamin D supplements to compensate for lack of sunshine. The vitamin plays a key role in maintaining muscle strength and so could help reduce the risk of falls, researchers believe.

    Although doctors are advised to prescribe cholesterol-lowering statins to anyone they believe has at least a 10 per cent chance of suffering a stroke during the next 10 years, they would probably be better off advising them to follow the Mediterranean diet (rich in extra virgin olive oil). This is the advice of a leading heart specialist.

    The diet, coupled with exercise and not smoking, could be as effective as taking statins and without the side effects, says Aseem Malhotra, a cardiologist at the Frimley Health NHS Foundation Trust.

    Source

  • La Dieta Mediterránea favorece las bacterias intestinales beneficiosas para prevenir la obesidad

    lLa Dieta Mediterránea, rica en aceite de oliva virgen extra, favorece el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas para prevenir la obesidad | iloveaceite News lLa Dieta Mediterránea, rica en aceite de oliva virgen extra, favorece el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas para prevenir la obesidad | iloveaceite News

    Investigadores del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica (IMIBIC), del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, y del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER), del Instituto de Salud Carlos III, han demostrado la importancia de la Dieta Mediterránea, rica en aceite de oliva virgen extra, en el desarrollo de bacterias intestinales que reducen el riesgo de padecer obesidad. Este modelo de alimentación aumenta la población de microorganismos beneficiosos que previenen la aparición de alteraciones derivadas del sobrepeso, en especial, la diabetes y enfermedades cardiovasculares. Por este motivo, los expertos consideran que la Dieta Mediterránea puede ser una herramienta útil para tratar o corregir los desequilibrios propios de la obesidad y sus consecuencias.

    La flora bacteriana del intestino o microbiota está formada por miles de especies de microorganismos. La mayoría de ellos son beneficiosos aunque también los hay perjudiciales. Con el paso de los años, la variedad de microbios saludables se pierde por diversas causas, entre ellas, cambios en la dieta o el uso de antibióticos.

    Según constatan diversos estudios clínicos, este desequilibrio en la composición microbiana puede desencadenar problemas cardiovasculares y enfermedades como la obesidad y sus consecuencias. Entre éstas destaca el denominado síndrome metabólico, un conjunto de patologías como hipertensión, aumento de triglicéridos, niveles bajos de colesterol bueno o HDL y diabetes.

    Los investigadores han demostrado que esta población bacteriana se mejora a través del modelo nutricional mediterráneo. “El consumo de esta dieta, a largo plazo, puede corregir la alteración de la flora intestinal, ya que aumenta los microbios beneficiosos”, explica a la Fundación Descubre el responsable de este proyecto, Francisco Pérez-Jiménez, del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica.

    El experto considera que la posibilidad de modificar la microbiota es útil para prevenir las alteraciones derivadas de la obesidad. “Las personas que sufren síndrome metabólico, por su desequilibrio bacteriano, ganan peso en mayor proporción de lo que se espera por el consumo de calorías. En esta situación, la dieta mediterránea se convierte en un mecanismo que puede reducir el riesgo de padecer esas enfermedades”, asevera el investigador.

    La ‘batalla’ de las dietas

    Para alcanzar estas conclusiones, que se recogen en el artículo ‘The gut microbial community in metabolic syndrome patients is modified by diet’, publicado en la revista Journal Nutrition Biochemistry, los científicos realizaron un estudio con 239 pacientes con enfermedad coronaria. De ellos, 128 padecían síndrome metabólico mientras que el resto, 101, no presentaba dicha patología.

    Durante dos años, ambos grupos se sometieron a dos dietas saludables. Por un lado, la mediterránea y, por otro, la recomendada por la Sociedad Americana de Cardiología, y la mayoría de países anglosajones, que se diferencia de la primera por su menor contenido en grasa.

    Después de 24 meses, las personas con síndrome metabólico que habían seguido el modelo mediterráneo mostraban un crecimiento de las bacterias beneficiosas y una reducción de las dañinas, situación que no se produjo en los pacientes alimentados según el patrón anglosajón.

    El estudio también confirmaba que los enfermos con síndrome metabólico presentaban un desequilibrio en la proporción de bacterias, con menor cantidad de población saludable. “En estos pacientes, el consumo de la dieta mediterránea restaura los niveles de microorganismos beneficiosos que se igualan a los de las personas que no padecen estas alteraciones metabólicas”, explica el investigador Antonio Camargo García, del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica.

    Alternativa al trasplante de bacterias

    El uso de la dieta supone, además, que la modificación de la microbiota sea estable, es decir, que la sustitución de bacterias perjudiciales por las buenas no sea transitoria. Éste es el principal problema del trasplante de bacterias intestinales, un procedimiento que, según han demostrado estudios recientes, es válido para adelgazar. “Algunas investigaciones han confirmado que si ponemos bacterias de una persona delgada en otra obesa, ésta pierde peso. Sin embargo, es un efecto transitorio porque, con el tiempo, esos microorganismos desaparecen”, explica Pérez-Jiménez.

    Con la Dieta Mediterránea, los expertos han demostrado que la flora intestinal se mantiene inalterable durante dos años por lo que, indican, puede ser una vía para mejorar la obesidad y sus complicaciones.

    A partir de este estudio, financiado por la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía, se abren nuevas líneas de investigación para analizar otros posibles mecanismos que pueden ser modificados a través de la dieta. En concreto, los expertos trabajan ya en el metabolismo de la glucosa con el objetivo de mejorar la sensibilidad a la insulina y la diabetes.

    Referencia:

    Carmen Haro, Sonia García-Carpintero, Juan F. Alcalá-Díaz, Francisco Gómez-Delgado, Javier Delgado-Lista, Pablo Pérez-Martínez, Oriol A. Rangel Zúñiga, Gracia M. Quintana-Navarro, Blanca B. Landa, José C. Clemente, José López-Miranda, Antonio Camargo, Francisco Pérez-Jiménez. (2015). ‘The gut microbial community in metabolic syndrome patients is modified by diet’. Journal Nutrition Biochemistry. http://dx.doi.org/10.1016/j.jnutbio.2015.08.011

  • La 'dieta mediterránea', rica en virgen extra, puede reducir el riesgo de cáncer de mama hasta en un 30%

    La 'dieta mediterránea', rica en virgen extra, reduce el riesgo de cáncer de mama hasta en un 30% La 'dieta mediterránea', rica en virgen extra, puede reducir el riesgo de cáncer de mama hasta en un 30%

    La 'dieta mediterránea', rica en aceite de oliva virgen extra, tiene un importante efecto protector frente al riesgo de desarrollar un cáncer de mama. Así lo concluye el Estudio EpiGEICAM, coordinado por la investigadora del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, Marina Pollán, financiado por la Asociación Española Contra el Cáncer y desarrollado dentro del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM).

    Este proyecto de investigación colaborativo a nivel nacional, financiado por la Asociación Española Contra el Cáncer desde 2006 con 300.000 euros, analiza la relación entre la dieta y el desarrollo de cáncer de mama.

    De las conclusiones del estudio de investigación publicado en el British Journal of Cancer (BJC), se extrae que el consumo de alimentos de la 'dieta mediterránea' puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama hasta en un 30% en un cierto subtipo de tumores.

    Por el contrario, la dieta occidental es la más perjudicial para desarrollar cáncer de mama y, lo que es más preocupante, es la dieta más frecuente en las mujeres jóvenes.

    Por su parte, no se ha podido constatar que la “dieta prudente” esté relacionada ni con una mayor ni con una menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama, a pesar de lo que podía pensarse en un principio, por ser la que menos grasa tiene.

    Se conoce como 'dieta mediterránea' al modo de alimentarse basado en una idealización de algunos patrones dietéticos de los países mediterráneos, especialmente España, Portugal, Francia, Italia, Grecia y Malta.

    El 16 de noviembre de 2010 fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco en una denominación conjunta de España, Grecia, Italia y Marruecos.

    Las características principales de esta alimentación son un alto consumo de productos vegetales (frutas, verduras, legumbres, frutos secos), pan y otros cereales (siendo el trigo el alimento base), el aceite de oliva virgen (y virgen extra, ambos 100% zumo de aceituna) como grasa principal, el vinagre y el consumo regular de vino en cantidades moderadas.

     

  • El New England Journal of Medicine confirma el efecto saludable del virgen extra en el deporte

    El New England Journal of Medicine confirma el efecto saludable del virgen extra en el deporte | iloevaceiteUn nuevo estudio realizado en España y publicado en el New England Journal of Medicine ha supuesto el espaldarazo necesario para nuestra gastronomía, ya que demuestra sus beneficios contra el ictus y otras dolencias cardiovasculares.

    El informe se ha realizado en 7.447 personas con edades comprendidas entre los 55 y 80 años con probabilidad de sufrir problemas cardiovasculares en los siguientes cinco años debido a factores de riesgo. Residían en ciudades como Barcelona, Vitoria, Málaga, Madrid, Palma, Valencia, Pamplona y Sevilla.

    Los sujetos fueron divividos en tres grupos: dieta mediterránea con suplementación de aceite de oliva virgen extra (1 litro a la semana), dieta mediterránea con suplementación de frutos secos (200 gramos semanales) o dieta controlada, en la que reducían la ingesta de grasas.

    Tras cinco años de dieta se observó que los miembros de los dos primeros grupos consumían un mayor aporte de pescado y legumbres típicos de la dieta mediterránea. Además, la incidencia de problemas cardiovasculares graves era mucho menor que en el tercer grupo. Tanto que se decidió interrumpir el control para que éstos pudieran adecuarse a la dieta mediterránea (con aceite de oliva o frutos secos).

    Los investigadores concluyen que la dieta mediterránea es beneficiosa para reducir el riesgo cardiovascular. Estos datos podrían explicar por qué hay menor mortalidad en países mediterráneos que en los nórdicos o en Estados Unidos. La clave no está solo en el aceite o en los frutos secos, dos alimentos beneficiosos, sino en el cambio del patrón dietético total. Quizá la ventaja de la dieta mediterránea fue que aquellos que la siguieron mejoraron sus patrones dietéticos consumiendo más pescado y legumbres.

    ¿Dónde radica la importancia de este estudio? Según los expertos, es el primero que utiliza la dieta mediterránea en su conjunto y de manera real durante un largo periodo de tiempo. Próximos estudios tratarán de evaluar los beneficios de nuestra gastronomía en aquellos que ya han tenido un problema cardiovascular.

    Fuente: Runners_es

  • Deporte y fruta, claves para la longevidad

    Deporte y fruta, claves para la longevidad Deporte y fruta, claves para la longevidad. La Dieta Mediterránea rica en virgen extra

    Una dieta mediterránea, rica en presencia de aceite de oliva virgen y virgen extra, y en especial el consumo de fruta, y la actividad física durante la juventud son claves para disfrutar de una mayor longevidad y además, alcanzar una edad avanzada con buena calidad de vida.

    Estas son algunas de las conclusiones de la encuesta sobre estilos de vida y longevidad realizada por la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (Fesnad) y la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan).

    España es uno de los países del mundo con mayor esperanza de vida. De hecho, hay 2,3 millones de personas con más de 80 años. En el estudio han participado 242 personas entre 80 y 104 años para conocer la importancia de la alimentación en su longevidad. El 46,6% de los encuestados considera que tiene buena o muy buena salud, frente al 42% que la considera regular y al 9% mala o muy mala. En su opinión, el factor más influyente para alcanzar esas avanzadas edades es la alimentación (29%), seguido del trabajo (27%), la actividad física (24,2%) o la genética (23,3%).

    La mayor parte de los encuestados mantuvo una alimentación “normal” (63,4%) basada especialmente en la Dieta Mediterránea. En concreto, un 33% aseguró comer fruta tres veces al día, un 21% verduras dos veces a la semana, y un 18% pescado tres veces a la semana. Además, la mitad aseguró haber mantenido durante su vida un peso normal frente al 27% que reconoció haber padecido exceso de peso.

    “Las personas mayores han realizado dieta mediterránea. Los jóvenes se alejan cada vez más”, ha lamentado el doctor Joan Quiles, vocal de Fesnad. En su opinión, el estudio demuestra que las personas que aseguraban estar bien de salud eran quienes más fruta consumían y no habían padecido sobrepeso. “En España el 55% de la población adulta sufre exceso de peso”, ha recordado la doctora Teresa Robledo, vocal asesora de Aesan. “Hay que fomentar los hábitos saludables y la actividad física”, ha añadido.

Elementos 7 a 12 de un total de 13

  1. 1
  2. 2
  3. 3