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variedad royal

  • Un aceite con notas de manzana

    ¡Así es nuestro aceite de oliva virgen extra de la variedad royal!

    Sabías que nuestro ILOVEACEITE RED es de frutado verde intenso, destacando sobre el amargo muy ligero, un agradable y suave picante que se prolonga en la boca con notas de menta. El frutado es muy armónico, con aromas claros de verde hierba, tomatera, alloza, manzana y plátano verde, debajo de los cuales aparecen ligeras notas de canela y manzanilla.

    Pues comprarlo desde aquí http://iloveaceite.com/es/aceites/variedad-royal-35

    Porque eres un auténtico #lifelovers y exprimes la vida. Por eso, producimos este aceite. Un aceite sin normas, a nuestra manera, como a nosotros nos gusta.

  • Un hummus virgen extra

    TIEMPO DE ELABORACIÓN: 5 min.
    DIFICULTAD: baja
    RACIONES: 8

    INGREDIENTES:

    1 bote de garbanzos cocidos Luengo
    2 diente de ajo pequeños
    2 cucharaditas de tahine
    Zumo de 1 limón
    Agua fría
    40g de aceite de oliva virgen extra ILOVEACEITE RED (variedad royal)
    1 cucharadita de comino
    Pimentón dulce
    Sal

    ELABORACIÓN:

    Sobre un colador de malla fina, lavar los garbanzos sacados de la conserva para retirar el jugo de cocción adherido, dejar escurrir.

    Introducir dentro de un vaso todos los ingredientes excepto el pimentón. Triturar, añadiendo el agua hasta obtener un puré fino y sedoso, corregir el punto de sal y pimienta al gusto.

    Servir con pimentón dulce espolvoreado por encima y un hilo de aceite de oliva virgen extra.

    Receta y fotos by IVORO

     

  • Gazpacho andaluz al estilo 'derechupete'

    gazpacho |derechupetePor Alfonso López de Recetasderechupete

    Hoy el tiempo en Madrid nos ha dado una pequeña alegría, unas gotas de lluvia para refrescar un verano que promete venir cargado de calor. Por suerte con el aumento de las temperaturas llega una de las mejores temporadas para disfrutar uno de los platos estrella del verano: El Gazpacho, barato, refrescante y super nutritivo. Un gran desconocido para mí hasta hace unos 10 años cuando llegué a Madrid, y es que las sopas frías en Galicia no se llevan y somos más de caldo que de salmorejo cordobés, gazpacho, ajo blanco extremeño, vichyssoise y similar. Al principio lo de beber tomate no lo entendía, porque no estaba en la cultura tradicional que me enseñaron en casa, pero ahora puedo decir que es un plato fundamental en mi dieta diaria y que preparo durante todo el año, no sólo en verano.

    Recetas de gazpacho hay muchas, tantas como cocinillas, todo el mundo aporta su toque y adecua los ingrendientes a sus gustos o a la temporada. Pero más allá del “con mucho ajo o con poco”, lo importante es el tomate, se dice que el mejor es el de pera aunque yo creo que para un gazpacho inmejorable los tomates deben ser de la huerta y de verdad. Para esta mezcla de tomate, pimiento, pepino, ajo, pan, sal, aceite de oliva virgen extra y vinagre yo empleo esta receta con estas medidas, resultado del consejo de una prima andaluza aunque yo le rebajo el ajo pues me gusta así. Probad y ya me contaréis vuestro toque.

    Preparación del Gazpacho andaluz

    El gazpacho es una sopa fría servida habitualmente como primer plato, de elaboración muy sencilla y a la que se le añaden diferentes hortalizas y verduras, aliño con aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. Solo hay que Triturar y ya está pero os lo explicaré con detalle para que lo hagáis en casa y volváis a repetir, seguro que os gusta.

    1. Limpiamos bien los tomates y lavamos toda la verdura que vamos a emplear. Hay que tener en cuenta que es una receta que no va cocinada, y a pesar de acidificarla con el vinagre es muy importante que todo vaya bien limpio. Cortamos en cuartos los tomates y los añadimos a un bol grande.
    2. Pelamos los pepinos y les cortamos los extremos. Los cortamos en trocitos pequeños. Cortaremos del mismo modo la cebolla pelada y el pimiento verde. Reservamos
    3. Cortamos el pan en trozos pequeños y le añadimos un poco de agua, lo dejamos reposar durante unos 10 minutos. Así ayudamos a que el pan se ablande si está muy duro y será mucho más fácil de batir.
    4. Pelamos el ajo y, como lo vamos a usar en crudo, le quitamos el centro para que no repita. Lo añadimos al bol con el tomate, el pan y las demás hortalizas.
    5. Echamos el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de Jerez y la sal. Trituramos con la batidora hasta que nos quede una salsa líquida. Pasamos esta salsa por un colador o un chino (un colador con los agujeros algo más grandes que los coladores metálicos de malla) para retirar posibles trozos de piel y pequeñas pepitas que hayan quedado hasta que nos quede lo más fino posible. Probamos si está bien de sal y si no rectificamos con un poco más.
    6. Sólo nos queda meter el bol en la nevera y dejar que se enfríe, en un par de horas lo tendréis bien fresquito y perfecto para probar el mejor gazpacho andaluz.
    7. A la hora de la presentación, lo mejor es ponerlo en un plato hondo o cuenco y acompañar con una guarnición de tomate, pepino, cebolla y pimiento verde en dados pequeños para que no sea molesto a la hora de tomarlo. Para mí, el mejor gazpacho se toma simplemente en vaso y ya está, directamente para el cuerpo. Buen provecho.
    Consejos y truquillos para hacer un gran gazpacho:
    • Los tomates deben estar maduros, lo notarás al tacto y por su color. Además es importante que sean de calidad para que tu gazpacho marque la diferencia con el de los demás. Eso sí, no esperéis un gazpacho profundamente rojo, eso es imposible.
    • Yo no tengo Thermomix, dicen que se consigue con ella un gazpacho muy fino. Yo uso batidora y os aseguro que vale perfectamente, a lo mejor no queda una crema super fina pero a mí también me gusta ver de qué está hecho y si veo un pequeño trocito milimétrico de piel de tomate me da lo mismo. En Andalucía hace 100 años no tenían Thermomix y les salía increíble, seguro.
    • Este cóctel de vitaminas y minerales para el organismo es una fuente natural de vitamina C (principalmente por el pimiento), vitamina A y E, hidratos de carbono, algunos minerales como el fósforo, hierro, calcio, magnesio, zinc, potasio y sodio. Además de fibra vegetal y sustancias antioxidantes como el licopeno, responsable del color rojo del tomate, depurativo y diurético y las cualidades naturales del aove para nuestra salud. Un gran vaso de gazpacho no supera las 100 calorías.
    • Para esta receta empleé un aceite que ya conocéis muy bien, el de Fernando Ortega. En este caso me decanté por su variedad Royal, un poco más suave que el Picual, y de excelente calidad. No digo que tenga que ser con el suyo, pero sí es muy importante que empleéis un aove de calidad, a vuestra elección queda.
    • En caso de que seas celiaco, el pan que sea sin gluten, un impresionante chute de vitaminas para los amigos/as celiacos.
    • Cuando lo empleo sólo para beber, un gran vaso para cenar, le añado un poco de agua con lo que queda suelto. Sigue siendo sopa pero más suave, si es para comer mi consejo es que tenga una cierta consistencia. Cuidado, en algún restaurante me he encontrado con un gazpacho completamente aguado y eso tampoco debe suceder.

    Texto y fotos por cortesía de Recetasderechupete.com

  • Aceite de oliva virgen extra, variedad Royal: aplaudido por los gastrónomos

    Aceite de oliva virgen extra, variedad royal | iloveaceite Aceite de oliva virgen extra, variedad royal | iloveaceite

    A diez kilómetros y medio de Quesada, contaminada con los mismos olivares magníficos y repartida en dos enclaves, plano el uno, montañoso el otro, se encuentra la localidad de Peal de Becerro, en cuyo topónimo cabe rastrear, según la interpretación más extendida, la forma del terreno en la que están ubicadas sus edificaciones ―la de un pellejo de becerro extendido―, o bien la un antiguo tipo de calzado propio de la zona, denominado peal, que consistía en un paño o trozo de cuero con que el viandante, en ausencia de mejor zapato, se cubría el pie.

    Dentro del término municipal del pueblo se produce y embotella, en hermosos recipientes de cristal negro con capacidad para 500 o 750 ml, el aceite ESENCIAL ROYAL by iloveaceite, una pequeña alhaja de calidad certificada virgen extra, resultado de una cuidadosísima selección de bayas de la variedad homónima y de paladar y nariz sólo parangonables, por sus evocaciones de fruta en arrope, a la koroneiki griega.

    En rama, sin filtrar, de color verde con tonalidades auríferas, liviano en amargor y manso en picor, no existe un aceite mejor para freírse un huevo o rociar unos tomates. No es de extrañar que la asociación Slow Food quiera meterlo, por lo extraordinario de sus cualidades y lo parvo de su producción, en ese censo de alimentos protegidos que ha dado en llamar Arca del gusto.

    Hagan méritos para que alguien se lo regale. Si no, cómprenselo ustedes y, abastecidos de una buena hogaza de pan y unos granos de sal, dense un homenaje.

    Miguel Duro Moreno, de la Academia gastronómica de Málaga.

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